miércoles, 8 de septiembre de 2010

MEMORIAS DE LA CARRETERA


Parafraseando a mi admirado Miguel Ríos, tomo este titular para confesar que, de las cosas más interesantes de recorrerse los pueblos de España pintando, es la cantidad de albas, crepúsculos y horizontes que se te quedan grabados en la retina y, en mi caso, también en la Canon EOS 5D que llevo de copiloto. El viaje, parando para no desaprovechar una buena luz, se alarga, pero a mí se me hace más corto. Si me premian o vendo el cuadro, al menos me traigo alguna foto interesante, entre todas las que realizo en el camino.