lunes, 16 de marzo de 2009

FABRICANDO COLORES


Si algo nos hace profundamente humanos es la creatividad, si algo nos acerca a lo divino es la posibilidad de crear sueños, de fabricar la belleza con materiales corrientes o prosaicos: con piedras, papel, aceites, resinas, tierras… Con unos palos el hombre puede hacer sonar una música con un ritmo mágico y con un palo quemado puede hacer un dibujo al carboncillo que nos siga embriagando durante siglos.
Es evidente que no me puedo sustraer a mi condición de pintor ambulante: Me han vuelto a requerir en un colegio para hacer una sesión con los niños, esta vez de cómo fabricar pinturas. Allí me he ido cargado de pigmentos minerales, huevos, aceite, latex... y, en plan Arguiñano, hemos "cocinado" unas pinturas que los peques han usado para realizar unas estupendas y coloristas obras.
Hay que felicitar al Colegio San Isidoro de El Algar y a sus maestras por su inquietud y tantas experiencias artísticas que están llevando a cabo en sus Semanas de Las Letras y en el acercamiento a la vida y obras de los grandes pintores (Miró, Paul Klee, Picasso y, ahora, Dalí y Chirico).

3 comentarios:

MALLORORT dijo...

Ay...Quién fuera niñ@ otra vez...
Una curiosidad: ¿Los huevos qué función tienen en la pintura? El látex supongo que será para impermeabilizar, ¿no?
Muy bonita esta idea de fabricar las pinturas y disfrutar creando. Felicidades a l@s maestr@s.

Javier Lorente dijo...

Las pinturas, desde la época de las cavernas, se fabrican, básicamente, utilizando un pigmento y un aglutinante. Los pigmentos siempre se han sacado de la propia naturaleza, utilizando tierras, piedras, carbones, plantas... incluso parte de algunos animales. Como aglutinantes se han utilizado grasas, aceites, huevo y las distintas savias de los árboles. El pigmento, previamente molido, se disuelve en el aglutinante, según multitud de recetas, y ello ayuda a que se pueda usar como pintura, consiguiendo plasticidad, poder cubriente, estabilidad en el tiempo, etc.
Hasta que se inventó el óleo (aceite y pigmentos), la técnica más utilizada (en el Renacimiento, por ejemplo), era la pintura al temple, básicamente fabricada con huevo (con la clara, con la yema o con ambas, consiguiendo propiedades distintas).
El látex es un aglutinante usado, por ejemplo, en la pintura a la témpera. Así mismo, se pueden utilizar resinas... Aunque hoy día podemos adquirir todo tipo de pinturas de alta calidad y duración, fabricadas con pigmentos naturales o artificiales,la sensación de fabricarte los colores es tan especial como comerte un pan que has amasado y horneado tú mismo.

MALLORORT dijo...

¡Cuánto sabes, maestro! Besicos