viernes, 30 de enero de 2009

ARTE EN LA CALLE

No es de extrañar, para un amante de la pintura del natural y asiduo a los concursos de pintura al aire libre, esta mi predilección por todas las manifestaciones del Arte en la calle.
Así que dedico otra entrada al tema, aprovechando las esculturas de Manolo Valdés y las del murciano Antonio Campillo, que estos días nos hacen más hermoso el paisaje urbano de Murcia.
En estos tiempos en que las fronteras son inútiles, ya no sirven las puertas ni los muros ni para los museos. El arte que no se encarna, a pie de calle, se va quedado olvidado, anquilosado y solitario. De siempre, al arte se le ha pretendido poseer, guardar, encerrar, enjaular, codificar, colgar, clavar, subir, proteger, ocultar... controlar, en suma. Pero siempre el arte ha tenido la calle para ser libre: teatro, música, poesía, danza, escultura, pintura... siempre se han ido de calle y se han ganado a las gentes de a pie.
Hoy en día, además, hay un auge de estas manifestaciones e intervenciones artísticas en la calle, que hacen nuestras ciudades más habitables, nuestro andar menos rutinario y nuestra mirada más chispeante y, en ocasiones, emocionada.
Manolo Valdés, Botero, Antonio Campillo, Igor Mitoraj... están haciendo que en nuestros espacios urbanos el metal de la escultura compita con la mole de los edificios y de las grúas... y salga victorioso e inolvidable a nuestros ojos.





3 comentarios:

Paco dijo...

tu si que eres un artista de la calle! Gracias por estos paseos por las calles y la cultura de Murcia y Cartagena con que nos regalas

Padme dijo...

Realmente llevar el arte a la calle hace que nuestras ciudades sean más hermosas, ya lo creo. Como te decía en el post anterior, nos falta aún un poquito de educación y respeto por las obras de arte para las que tienes casi que contratar un guardia de seguridad para custodiarlas. Una vez superemos eso, espero que los artistas se animen a hacer más exposiciones urbanas. Y yo que lo vea.

Bonita tu fotografía como siempre. Así me descubres rincones de Murcia. Que yo no lo conozco.

Buen finde.

Javier Lorente dijo...

Hombre, lo bueno de estas esculturas colosales es que el bronce se hace duro de fastidiar; pero sí es cierto que falta mucho civismo, aunque, por ahora, por aquí se están portando.
Sí, voy a tener que pedir una subvención a las autoridades turísticas, pasándoles cuenta de la difusión que estoy haciendo de los paisajes y la cultura de la zona. Vamos, que ni FITUR, :)